1) Por qué hablar de aceites en economía circular
La economía circular se basa en la optimización de recursos, la reducción del consumo de materias primas y el aprovechamiento de residuos. En el caso de los aceites —especialmente los lubricantes usados— el enfoque permite transformar un residuo en materia prima secundaria. Bajo el principio de que todo tiene valor y todo se aprovecha, el aceite usado deja de ser un pasivo ambiental y se convierte en un activo económico.
Motivos clave
- Volumen y riesgo: aparecen en talleres, flotas, minería y metalmecánica; mal gestionados, contaminan agua y suelo.
- Independencia de insumos: la re-refinación reduce compras de base virgen y la exposición a la volatilidad de precios.
- Captura de valor: al mantener los recursos en la economía por más tiempo, se recuperan bases de calidad y se reduce la disposición final.
Prioridad operativa: primero re-refinación cuando es viable; si no, coprocesamiento o valorización con control de calidad y trazabilidad.
2) Del residuo al recurso: mapa de rutas
Antes de elegir tecnología, conviene caracterizar el residuo: tipo de base, aditivos, agua, metales, halógenos y sólidos. Con esa información se evalúan las rutas:
- Reuso/Regeneración: filtrado y deshidratación para usos no críticos.
- Re-refinación: destilación al vacío e hidrotratamiento para obtener bases lubricantes.
- Coprocesamiento en refinería: integración de fracciones tratadas como insumo.
- Valorización energética: alternativa para corrientes complejas, con control de emisiones.
- Reciclaje químico (plásticos → aceite): pirólisis o gasificación para producir aceites de pirólisis que actúan como feedstock petroquímico.
Criterios de selección
- Calidad del residuo (humedad, TAN, metales, halógenos).
- Necesidad del mercado (base regenerada, combustible o feedstock).
- Capex/Opex y permisos disponibles.
- Riesgos (emisiones, lodos, solventes).
- Trazabilidad (manifiestos, balance de masa, ensayos de laboratorio).
3) Reciclaje químico de plásticos y su conexión con aceites
El reciclaje químico de plásticos (pirólisis/gasificación) convierte flujos mixtos en aceites y gases que regresan a la cadena como materia prima. Este enfoque comparte lógicas operativas con la re-refinación de aceites: especificaciones estrictas, balance de masa y certificaciones.
Puntos críticos
- Balance de masa: evidencia verificable de entradas y salidas circulares.
- Calidad del aceite de pirólisis: control de cloro, azufre y estabilidad; en ocasiones requiere hidrotratamiento.
- Compatibilidad: no todos los aceites de pirólisis sirven para cualquier proceso; existen ventanas operativas y límites de contaminantes.
El reciclaje químico complementa, no sustituye, al reciclaje mecánico cuando este es viable. En aceites, la jerarquía es análoga: primero re-refinar; si no es posible, valorizar con control.
4) Valorización de aceites: tecnologías y decisión de ruta
Re-refinación (opción preferente)
- Proceso típico: pretratamiento, deshidratación, destilación al vacío, hidrotratamiento y fraccionamiento.
- Resultado: bases lubricantes (grupo I/II según tecnología), fracciones livianas y lodos a gestionar.
- Condiciones idóneas: baja humedad, halógenos y metales controlados, además de mercado para base regenerada.
Coprocesamiento en refinería
- Ventajas: uso de infraestructura existente y buen control ambiental.
- Desafíos: límites estrictos de composición y dependencia de ventanas operativas.
Valorización energética
- Uso: corrientes que no cumplen especificación para rutas superiores.
- Requisitos: control de emisiones y de residuos secundarios.
Matriz de decisión (conceptual)
- Eje X: calidad del residuo (limpio → muy contaminado).
- Eje Y: necesidad del mercado (base premium → combustible).
- La intersección define si conviene re-refinar, coprocesar o valorizar.
5) Operar a escala: logística inversa, trazabilidad y cumplimiento
Logística y acopio
- Contenedores cerrados y etiquetados; evitar mezclas de corrientes.
- Manifiestos y pesajes en cada recolección.
- Segregación en origen para minimizar agua, glicoles y clorados.
Trazabilidad
- Cadena de custodia desde el generador hasta el destino final.
- Muestreo representativo por lote y, cuando aplique, balance de masa.
Cumplimiento
- Permisos del gestor y del transportista; hojas de seguridad actualizadas.
- Registros de PCBs/halógenos si la normativa lo exige.
- Gestión de lodos/asfaltenos como residuo peligroso cuando corresponda.
Fallo típico a evitar: recepción sin protocolo. Humedad o clorados no detectados a tiempo causan rechazos y paradas.
6) KPIs que importan: calidad, costes y CO₂
Calidad
- TAN (índice de acidez), agua (% v/v), metales (ppm), azufre y clorados.
- Rendimiento a base (%) y estabilidad pos-tratamiento.
Económicos
- USD/tonelada reintroducida vs USD/tonelada dispuesta.
- Ahorro por sustitución de base virgen.
- Capex/Opex por ruta y payback del proyecto.
Ambientales y gobernanza
- CO₂e evitado por sustitución de base virgen y mejora del fin de vida.
- Porcentaje de desvío de vertedero/incineración.
- Contenido circular en producto final.
- Trazabilidad total de lotes y no conformidades por millón de litros.
7) Casos y aprendizajes: del taller a la refinería
- Talleres automotrices → circuito cerrado: la segregación en origen y un calendario de recolección reducen agua y sólidos, mejoran tarifas del gestor y elevan el índice de circularidad.
- Re-refinación → cuello de botella en pretratamiento: el problema suele residir en la humedad; un protocolo de recepción y purga disminuye rechazos y paradas.
- Plásticos → aceite de pirólisis → feedstock: acordar especificaciones (cloro, azufre) y certificación de balance de masa permite entradas consistentes y calidad estable.
FAQs
¿Qué es la economía circular aplicada a aceites?
Un enfoque para conservar el valor del aceite usado reintroduciéndolo como materia prima mediante re-refinación, coprocesamiento o valorización con trazabilidad.
¿Cuándo conviene re-refinar frente a valorizar?
Cuando la corriente cumple especificaciones (baja humedad y halógenos, metales controlados) y existe mercado para bases regeneradas; en caso contrario, coprocesamiento o valorización con control de emisiones.
¿Qué KPIs conviene medir?
Rendimiento a base, TAN, agua, azufre y cloro; coste por tonelada reintroducida frente a dispuesta; CO₂e evitado y porcentaje de desvío de vertedero.


